Viví sin apegos
“Ya no estamos juntos, ¿qué voy a hacer? Jamás voy a encontrar a alguien
que me quiera de esa manera y que sea tan especial”. ¿Te sentís así cuando
terminás una relación? Pues es normal el dolor y el sufrimiento cuando algo se
termina pero, ¡ojo! De vos depende cerrar esa puerta y continuar tu camino.
Lo que pasa es que todos nos acostumbramos a la persona que queremos, nos
hacemos afines a su manera de ser, nos acoplamos a ella con sus defectos y
virtudes. Toda nuestra mente, tiempo y atención están pendientes de ese ser que
creemos único. A veces, el cariño es tan fuerte que pensamos que “somos el uno
para el otro” y cuando nos damos cuenta de que no es así, la tristeza, la
depresión y hasta los pensamientos autodestructivos pueden afectarnos.
No te engañés, realmente no hay nadie tan especial que te impida vivir tu
vida. Lo que sucede es que el cariño o amor que sentías hizo que te apegaras a
esa persona, pero ¿qué son los apegos?
“Son afectos duraderos, intensos. La dificultad viene cuando el apego hacia
el objeto o la persona obstaculiza tu propio desarrollo y piensas que o puedes
vivir sin él”, explica Carmen Lucía Cordón, psicóloga clínica. Podemos creer
que el apego es algo natural, sin embargo es algo que crea nuestra mente, se
alimenta del miedo y es el culpable de la mayoría de nuestro dolor y
sufrimiento. Cuando nuestra felicidad depende de otras persona u objetos y
luego desaparecen, un vacío interior nos penetra y nos sentimos perdidos… por
eso, es importante evitar depender emocionalmente de alguien.
Por mucho que amemos a una persona, su bienestar no nos pertenece, así como
tampoco el nuestro es responsabilidad de nadie más. Estar bien es una decisión
personal y asumir que somos nosotros los que nos debemos hacer cargo de nuestra
felicidad es la mejor manera de construir la independencia emocional. Como dice
el dicho, ¡ser feliz depende de vos!
Tipos de apego
Existen por lo menos de tres tipos:
Afectivo: es la dependencia a relaciones afectivas y a personas.
Material: cuando se cree que el bienestar depende de la capacidad de tener
y obtener, se piensa que somos lo que tenemos.
Ideológico: se busca el bienestar por medio de creencias y fanatismos
falsos.
Consejos para vivir sin apegos:
-Construí una vida propia, rica de actividades y gratificaciones.
-Crecé en distintas direcciones: social, profesional y emocionalmente, de
manera que el bienestar esté repartido en distintas áreas y roles.
-Sabelo, las historias de príncipes y princesas no existen.
-Como el mundo no es perfecto, tampoco lo son las relaciones.
-El amor y los vínculos efectivos se pueden construir de distintas maneras
con diferentes personas.
-Tu bienestar es primero, antes que el de los demás.
Fuentes: psicóloga clínica Carmen Lucía Cordón, y Te amo… pero soy feliz
sin ti de Jaime Jaramillo.
Artículo escrito por Magdalena Medina, y publicado por revista
Aula del periódico Prensa Libre de Guatemala, en la sección Equilibrio, el día
4 de septiembre de 2012.
